21/8/09

REFRESCANDO LA MENTE

Escuché a un tertuliano radiofónico -perdonad, pero casi siempre se me escapa el nombre- cómo dejaba sin palabras a sus compañeros de tertulia al hablar de Afganistán. Reconozco que a mí, que les escuchaba en silencio, me dejó lo suficientemente sorprendida como para cuestionarme una opinión que, quizás por repetida en nuestro entorno, daba por válida. El tal señor era oriundo de aquel país y dijo con todas las palabras: ustedes no entienden nada de lo que sucede en mi país. Creen que allí la democracia significa lo mismo que aquí... y fue desgranando un rosario de argumentaciones, todas con datos que nadie osó rebatir, para acabar pidiendo: dejen ustedes que los países evolucionen a su paso, a su ritmo... ¿acaso no es cierto que solo hay injerencias militares del mundo occidental con la excusa de llevar la democracia, a países en los que tienen intereses económicos y/o políticos?

No pude ver la cara de los contertulios ni la del presentador, pero pude escuchar su silencio. Hay veces que necesitamos una ducha de agua fría, no solo para refrescarnos de este sofocante calor, sino para limpiar nuestra mente de unas cuantas telarañas.